Anillo funerario de Oro blanco 18Ktes

Anillo funerario de Oro blanco 18Ktes

A veces no valoramos en esta vida cuán grandiosa es la fortuna de vivir. Ni siquiera nos paramos a meditar sobre el gran regalo que supone tener a los tuyos con salud, y más en los tiempos que corren. Hoy, meditando sobre estas líneas, os traigo la historia de S, una chica joven que tuvo la mala suerte de perder a su prometido.

Contactó con nosotros por whatsapp con la intención de realizar un anillo funerario, encargo que ninguna joyería era capaz de llevarle a cabo. Nosotros, gracias a nuestro diseñador 3D Antonio Gutiérrez, estuvimos dando forma a un anillo de oro blanco, 18Ktes, y le practicamos una sección para albergar las cenizas de su prometido que en Paz descanse.

De estilo media alianza en 4mm, ubicamos un canal con guías laterales. Estas guías tienen como misión retener el esmalte al solidificar, dejándolo prisionero. Es como un engaste interno:

Tras la aprobación del diseño por parte de S, comenzamos a dar forma a la pieza, la cual quedó así en su formato de diseño 3D:

Una vez S dio el visto bueno, procedimos ya a lo que sería su fabricación definitiva. Y lo primero que hicimos fue el molde en cera a partir del archivo STL:

Llegados a este punto, realizamos el cilindro maestro con el yeso refractáreo y dicha cera en el árbol de microfusión,  junto a otros encargos. Una vez fundida la pieza, procedimos a desbarbar. Seguramente, llegados a este punto, os preguntaréis cómo lo hicimos  para poner las cenizas sin que se caigan. Pues bien, en primer lugar se tamizan las cenizas del fallecido que nuestra cliente S proporcionó en su momento. Se precisa una cantidad pequeña, pero siempre las cenizas tienen restos óseos que se han triturado. Así pues, usando un tamiz para joyería, filtramos las partículas más finas. Y una vez hecho esto, se mezclan con un esmalte formando una suerte de pasta líquida viscosa que se aplica sobre el canal en cuestión. Y se deja secar bajo un foco especial de luz ultravioleta. Una vez seco, se vuelve a repasar de pulido, y si el cliente quiere, se rodia.

Tras todo este proceso el anillo quedó así:

Las cenizas restantes se guardan con todo el respeto que la ocasión merece para ser devueltas a la doliente. El resultado es el de una joya, realizada en Oro 18 Ktes, cuyo fin es preservar parte de la realidad física de una persona.

NOTA:

En Gutiérrez Joyeros nos tomamos estos trabajos con especial empatía con la persona doliente, y garantizamos un trato digno a las cenizas, no desperdiciando ceniza alguna. Empatizamos con el dolor de S, la acompañamos profundamente en su sentimiento, y con esta actitud hemos querido dar lo mejor de nosotros mismos para la realización de esta joya.

 

Gutiérrez Joyeros.

Deja un comentario

Su dirección de email no será publicada. Los campos obligatorios se marcan con *