Tanzanita. Una gema mágica (II entrada)

Tanzanita. Una gema mágica.

La Tanzanita se ha postulado como una gema de gran valor y está dispuesta a jugar de tú a tú, incluso a disputar el podio a las tres gemas más populares. Y es que al Rubí, Esmeralda y Zafiro les ha salido un duro competidor.

Con la Tanzanita entramos en un nuevo concepto. Tal vez por su exclusividad, o tal vez por su tono tan llamativo, que mezcla el azul y el violeta. Lo que está claro es que es una gema especial.

Pero, ¿qué es realmente la Tanzanita?

La Tanzanita es una variedad un tanto extraña de Zoisita, de reciente descubrimiento. Su nombre se debe a su único y exclusivo lugar de extracción: Tanzania. Junto al Zafiro, es considerada una de las gemas de tonos azules más bellas.

Su fórmula química responde al aluminiosilicato de calcio hidratado (Ca2Al3Si3O12). Cristaliza en el sistema rómbico.

Sus colores más frecuentes en su extracción son el azul índigo, el marrón y el amarillo miel. El azul el más preciado. Los colores menos espectaculares, incluso los marrones o amarillo- miel, se tratan mediante calentamiento. Esta técnica es realizada en hornos especiales. En éstos con capas de arena o cemento blanco se mantienen las gemas a temperaturas de 480º a 680º. Mediante este tratamiento las gemas pasan de ser amarillo-miel a tener un precioso azul.

¿Cómo distinguimos una Tanzanita de, por ejemplo, un Zafiro?

En esta pregunta diremos que lo mejor es dejarse asesorar por un gemólogo. Y dada la compra, pedir un certificado que dictamine una u otra naturaleza. Pero para hacer un juicio rápido, será el color el que nos sirva de guía. Mientras que en un Zafiro australiano reinará un dicroísmo verdoso (que lo afea), en una Tanzanita predomina un juego cromático azul violáceo. De hecho presenta un fuerte dicroísmo.

También se diferenciarán fácilmente, sus tonos azules violáceos del azul intenso que puede presentar un Zafiro de Tailandia, o del azul aterciopelado de un Zafiro Ceilán.

Resultado de imagen de tanzanite vs sapphire

Amén de estas pruebas visuales de color, el resto deben ser examinadas por un gemólogo. Y en tal caso, nos encargaremos de mirar en primer lugar el peso específico (3,35 para la Tanzanita y 3,99 para el Zafiro). También el índice de refracción arroja cifras que nos harán ver las diferencias. El I.R. para la Tanzanita es de 1.69-1,70, mientras que el del Zafiro es de 1,766-1,774.

El color hace a la Tanzanita especial, es su mayor atractivo. En esta gema el color viene condicionado por la dirección de la luz. Es el Vanadio el responsable de ese azul tan mágico. En el zafiro viene dado por las trazas, pues el corindon es alocromático.

Y cómo no, ahora viene la pregunta del millón ¿es más cara una Tanzanita que un Zafiro? ¿Cuál es mejor piedra?

Respondiendo a la primera pregunta, es difícil de juzgar. Si tomamos como referencia una Tanzanita de color azul natural sin tratar, tal vez la Tanzanita ponga en serios aprietos a un Zafiro Ceilán. Pero tal vez ninguna apague la luz de la otra. Esto es: cada una es mágica por su rareza y belleza. Cada gema es única.

Antonio Gutiérrez y Babette Baca.

Gemólogos.

Gutiérrez Joyeros

 

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